Desequilibrios en tu microbiota intestinal, posible origen de algunos tipos de cáncer

  • La pérdida de diversidad y riqueza de bacterias en el intestino repercute sobre el sistema inmune
  • Estos microorganismos influyen en la manifestación de enfermedades que hasta ahora se creían que dependían del genoma humano
  • Catalunya se convertirá en un hub internacional de investigación sobre este microbioma

Hasta hace una década, apenas se sabía nada de los más de 100 billones de microrganismos que nos habitan. Muchos no se podían cultivar en el laboratorio y los científicos no tenían herramientas con que estudiarlos. Sin embargo, el avance de las técnicas de secuenciación del genoma en los últimos años ha arrojado luz sobre el enorme impacto que la microbiota intestinal tiene sobre nuestra salud pero también sobre la enfermedad.

Desequilibrios en su composición o una falta de riqueza microbiana se ha visto que son factores de riesgo para ciertas patologías como la obesidad, la diabetes, el asma, o algunos tipos de cáncer; y pueden desempeñar un papel importante en otras como el Parkinson o el autismo, según los expertos en microbioma humano reunidos en Comoscaixa por B·Debate, una iniciativa de Biocat y la Obra Social La Caixa.

“Gracias a la bioinformática, podemos cuantificar y medir de forma objetiva esta comunidad de bacterias y es así como ya se han podido demostrar relaciones entre alteraciones en la microbiota y enfermedades como el asma, trastornos cardiovasculares, el síndrome del intestino irritable o la diabetes”, explica Malu Calle, directora del grupo de Bioinformática y Estadística Médica de la Universidad de Vic.

Desde la II Guerra Mundial las sociedades industrializadas han ido desarrollando problemas de salud crónicos que antes no eran tan habituales y que no lo son en otras sociedades, como por ejemplo en Sudamérica.

“Al principio pensamos que se debía a un exceso de higiene, pero ahora hemos visto que se debe a que estamos perdiendo diversidad, riqueza, en la población bacteriana y eso explicaría reacciones como la alergia o la celiaquía”, señala Francisco Guarner, investigador del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR).

Y es que una de las funciones esenciales de la microbiota, que la madre pasa al bebé durante el parto, es entrenar al sistema inmunitario, ayudarlo a identificar qué puede resultar una agresión de lo que no lo es. Cuando esa microbiota se ve alterada, comienzan los problemas, porque nuestro sistema defensivo se “maleduca” y puede reconocer como una agresión sustancias inofensivas, como el polen o el gluten.

“Tenemos una colonización bacteriana que es diferente a la de nuestros abuelos y eso nos está provocando problemas que no sabemos tratar, como el síndrome de Crohn o la celiquía. Ahora sólo podemos mitigar los síntomas, pero no curar. Esperamos, mediante el estudio de la microbiota, entender el origen de esas enfermedades para poder empezar a ofrecer tratamientos definitivos”, añade Guarner.

Los expertos creen que esa alteración en la diversidad microbiana podría servir como detector precoz de patologías. Pero también para poder establecer poblaciones de alto riesgo y realizar campañas de prevención de salud.

Catalunya, ‘hub de investigación en microbiota

En el caso del cáncer, Núria Malats, al frente del grupo de Epidemiología Genética y Molecular del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), explica que en el 18% de los cánceres las infecciones tienen un papel relevante para desencadenar la enfermedad. “La microbiota podría ayudarnos a comprender mejor las causas del cáncer y también entender algunos casos de herencia familiar. Hasta el momento sabíamos que la inflamación crónica, la diabetes, la obesidad, el tabaco eran factores de riesgo para el cáncer, pero no sabíamos los mecanismos que había detrás. Las evidencias más recientes sugieren que la microbiota podría tener un papel importante”.

En este sentido, el grupo de Malats, ha recibido financiación de la Fundación de Investigación para el Cáncer Mundial para un proyecto en el que persiguen caracterizar la microbiota de la población con tumor de páncreas, una enfermedad cuya incidencia está aumentando sin que se sepa el motivo. “Haremos estudios metagenómicos, de metatranscriptómica, para intentar entender el origen y poder prevenirlo”, dice Malats.

Uno de los ámbitos más recientes de investigación de la microbiota es en el de enfermedades infecciosas, como el sida, en el que el Institut de la sida IrsiCaixa lleva un par de años trabajando. “Para que la respuesta a la vacuna terapéutica contra el VIH que estamos persiguiendo, de las más potentes que hemos probado ya en experimentos animales, sea efectiva se necesita una buena microbiota que nos ayude a mejorar la respuesta inmunitaria del paciente”, afirma Bonaventura Clotet, director de IrsiCaixa.

Este Debate dedicado al microbioma humano es el primer paso, han anunciado en las jornadas, para convertir Catalunya en un hub internacional de investigación sobre este ámbito.

2017-03-27T22:37:25+00:00